Escribir noticias como un periodista para incluirlas en tu novela

Utilizar noticias reales o ficticias es un recurso habitual en las obras de ficción. Pero es raro que se haga bien. En esta serie de post te explicaré cómo usar diversos géneros (especialmente de medios escritos, tanto impresos como digitales) para que se adecúen perfectamente al tono y estilo de tu texto.

¿Y por qué voy a incluir una noticia en mi novela? Fundamentalmente, por dos razones:

  • Hacer avanzar la trama.
  • Ambientar la situación.

En el primer caso, con unas pocas líneas transmitimos al lector datos y/o ideas necesarios para que los personajes tomen decisiones, se cuestionen lo que han hecho hasta ahora, encuentren un objetivo… En el segundo, la noticia nos aporta información sobre el mundo que nos rodea. Es un elemento más del worldbuilding que nos habla de las preocupaciones de las personas que lo habitan, de su grado de cultura, de la forma política que los rige… En muchas ocasiones se suman los dos motivos.

Por ejemplo, en El enigma de la habitación 622, de Joël Dicker, se construye casi toda la trama a partir de este detonante: la noticia de un asesinato ocurrido años atrás contada por el periódico Le Nouvelliste.

Asesinato en El Palace

Ayer, domingo 16 de diciembre, un hombre apareció asesinado en la habitación 622 del Palace de Verbier. Fue un empleado del hotel quien descubrió el cuerpo de la víctima cuando le llevaba el desayuno.

En Hacia las estrellas, de Mary Robinette Kowal, cada capítulo empieza con una noticia. En el primero, una de agencia:

El presidente Dewey felicita al NACA por el lanzamiento del satélite

3 de marzo de 1952 (AP) — El Comité Asesor Nacional para la Aeronáutica (NACA) ha puesto en órbita su tercer satélite, que tiene la capacidad de enviar señales de radio a la Tierra y medir la radiación en el espacio. El presidente niega que el satélite tenga fines militares y asegura que su misión es la exploración científica.

En el segundo capítulo, una transcripción de una emisión radiofónica:

Locutor: Esta es la BBC World News informando de las noticias el 3 de marzo de 1952. Al habla Robert Robinson. Durante las primeras horas de la mañana, un meteorito ha impactado a las afueras de la capital de los Estados Unidos de América con una fuerza superior a la de las bombas de Hiroshima y Nagasaki. La tormenta de fuego resultante se ha propagado desde Washington D. C. a lo largo de cientos de kilómetros.

¿Y funciona en todos los géneros? Pues sí; como ves, es muy versátil. Desde la novela negra hasta la fantasía, pasando por la ciencia ficción, el ensayo… una noticia puede ser un desencadenante perfecto, una pausa necesaria, un punto de inflexión… Por ejemplo, en La ciudad oscura, de Jesús Relinque, esta noticia real (y, como tal, con una imagen de su publicación) es el eje central de la historia:

Solo hay que estar atento al tono general de tu texto para adecuar el lenguaje a la época en la que está ambientado. Es posible que si sitúas la acción en el futuro, los medios tradicionales hayan desaparecido, como ocurre en Feed, de Mira Grant, seudónimo de Seanan McGuire, y la información se transmita de otra manera. En este caso, a través de blogs como Las imágenes pueden herir tu sensibilidad, escrito por Georgia Mason para narrar las consecuencias de un levantamiento zombi. La redacción se asemeja más a un reportaje de autor o a un artículo de opinión que a una noticia:

«Shaun y yo nunca conocimos al hijo biológico de nuestros padres. Cuando el Levantamiento, él todavía iba a la guardería y sobrevivió a la oleada de infecciones inicial gracias a nuestros padres, que lo sacaron del jardín de infancia en cuanto los informes empezaron a señalar a las escuelas públicas como focos críticos de la amplificación viral».

(Dioses, qué cercano suena esto, ¿no?).

Tienes que tener en cuenta una circunstancia importante: todos los periódicos tienen una línea ideológica más o menos evidente, pero cuanto más atrás nos vayamos más clara y explícita es esa vinculación. Por ejemplo, esta es la portada de El progreso conquense del 24 de octubre de 1891, un medio republicano, cosa que anunciaba en la propia mencheta.

El lenguaje periodístico, al contrario que el de la ficción, se basa en la concisión, la claridad y la rapidez. Ten en cuenta que el destinatario de una noticia forma parte de un público muy definido por sus características políticas, sociales… y que el periodista debe priorizar la función sobre la forma.

No te voy a explicar por enésima vez el diagrama emisor-receptor-código-canal, pero estos cuatro elementos configuran la base del estilo periodístico (y de cualquier acción comunicativa). El emisor (el periodista) debe adecuar su lenguaje (el código) a las características del medio (el canal) para atraer y mantener la atención del receptor (el lector).

Asimismo, recuerda que el texto informativo se apoya en otros elementos, como fotografías, elementos tipográficos, infografías… Aprovéchalo para aumentar las pistas que das al personaje y al lector.

En Harry Potter y la Orden del Fénix, Hermione abre El Profeta y J. K. Rowling aprovecha para darnos unas cuantas pinceladas más de este mundo:

«[…] señaló diez fotografías en blanco y negro que ocupaban la primera plana; eran las caras de nueve magos y una bruja. […] Cada fotografía llevaba un pie de foto con el nombre de la persona y el delito por el que había sido enviada a Azkaban.

«Antonin Dolohov, condenado por el brutal asesinato de Gideon y Fabian Prewett», rezaba el pie de foto de un mago con la cara larga, pálida y contrahecha, que miraba sonriendo burlonamente a Harry.


Lo primero de todo: el lenguaje

El lenguaje que empleamos en el mundo periodístico sigue unas reglas muy concretas y se centra en su función, que es informar. Así que deja de lado otras cuestiones un poco más formales para ser claro, conciso, preciso, ágil y de fácil comprensión. Hay que captar la atención del lector con pocas palabras y conseguir que quiera seguir leyendo. En eso se parece mucho a la primera frase o al primer párrafo de una novela, ¿no?

 ¿Cuáles son las bases del lenguaje periodístico?:

  • Las frases mantienen el orden lógico: sujeto, verbo, complemento directo, complemento indirecto y complementos circunstanciales.
  • Sigue el planteamiento de una idea = una frase. Mejor frases y párrafos cortos con pocas oraciones subordinadas (además, recuerda que en el lenguaje periodístico, la oración principal suele ir primero). Emplea verbos de acción y en forma activa (huye como de la peste de la voz pasiva). Si el lector tiene que detenerse para entender una frase, elimina elementos y simplifica.
  • En una noticia no hay coloquialismos, excepto (siempre hay excepciones) cuando des voz a un testigo: respeta, como haces con tus personajes, su estilo, sus muletillas, sus repeticiones… Es aceptable modificar ligeramente su forma de hablar para hacerla más comprensible, pero intenta pegarte a ella lo máximo posible. Asume, como dice J. L. Martínez Albertos, el uso de un habla coloquial de nivel culto.

El periodista no debe escribir como quien escribe, sino como quien está hablando.

J. L. Martínez Albertos, Curso general de redacción periodística

  • Usa los conectores, locuciones adverbiales… (sin embargo, asimismo, entonces…) con moderación. Los adverbios en -mente tampoco suenan demasiado bien. Desde luego, nunca los emplees en un titular.
  • Hablando de titulares: NUNCA, JAMÁS DE LOS JAMASES, uses un gerundio, por los dioses te lo pido. Ni un verbo en condicional (si tenemos dudas, igual es que no hay tal noticia. Sí, ya sé que ahora se hace mucho por el clickbait, pero eso no es periodismo, es otra cosa). Ni una construcción impersonal: Se declara el estado de alarma en España. Es preferible darle la vuelta: Declarado el estado de alarma en España.
  • Al hilo de esto: tienes que contar unos datos, así que cíñete a ellos. No inventes, no especules. Y cuidadito con las fuentes: eso de «fuentes cercanas al caso…» es de un impreciso que espanta (y a un lector mínimamente crítico debería hacerle dudar de la fiabilidad de esa noticia).
  • Quien escribe una noticia debe desaparecer. No es parte de ella, no existe (ojo, hablo de noticias, no de reportajes ni de artículos de opinión, de los que nos ocuparemos más adelante). Así que utiliza un estilo neutro y lo más objetivo posible (la objetividad no existe por mucho que hayas oído hablar de ella). Si das voz a una parte del conflicto debes hacer lo mismo con la contraria.
  •  ¡Ah! Y si empleas términos técnicos o extranjerismos, asume que el lector no los conoce y explícalos brevemente. Si es una palabra ya asentada, olvida lo que he dicho.

El lenguaje debe adecuarse a la época y al estilo de tu obra, no lo olvides.


El clickbait

Según Wikipedia, clickbait (ciberanzuelo, cibercebo…) es «un neologismo en inglés usado de forma peyorativa para describir a los contenidos en Internet que apuntan a generar ingresos publicitarios usando titulares e imágenes de maneras sensacionalistas y engañosas para atraer la mayor proporción de clics posibles».

No es una nueva táctica. Esta forma de periodismo nació a finales del siglo XIX en el marco de la guerra por la audiencia entre el New York World y el New York Journal. En grandes titulares, explicaban los sucesos centrándose en la parte emocional.

En España nunca han tenido mucho éxito, pero no nos faltan los ejemplos: El Caso, Claro… eran prensa de sucesos, desaparecida en los años 80. Pero ¿acaso los medios deportivos o las revistas del corazón no se basan en estos principios para sus titulares?

En cuanto a su estructura, un titular clickbait dará únicamente la información que necesita para incitar la curiosidad del lector. Nada más. El objetivo es que haga clic y entre en el contenido.

Por estas razones, úsalo con cuidado y siempre que tenga sentido dentro de tu wordlbuilding.

Varios titulares clickbait de la edición digital de El País del 27 de enero de 2021.

Las 5 (o más) W

Las cinco preguntas a las que debe responder toda noticia (y toda investigación criminal) son qué, quién/quiénes, cuándo, dónde y por qué (what, who, when, where y why). Si además añadimos cómo (how) y para qué (for what) es imposible que dejemos fuera ningún aspecto importante.

No son un invento de los grandes teóricos del periodismo de los años 50 y 60 del siglo pasado. Ya en el siglo I a. C., Hermágoras de Temno enseñaba Retórica a sus alumnos de Rodas bajo estas premisas. Y, muy probablemente, las aplicaban en una estructura de pirámide invertida (ya llegaremos a eso).  Además, se sabe que las 5 W eran un recurso mnemotécnico que utilizaban los estudiantes de leyes de la Baja Edad Media (quis, quid, ubi, quibus auxiliis, cur, quomodo, quando) para asegurarse de completar todos los aspectos necesarios en una disertación.

Una breve explicación de cada pregunta, colocadas en orden de relativa importancia:

  • Quién: el protagonista o protagonistas de la noticia.
  • Qué: los acontecimientos, acciones o ideas que constituyen el tema.
  • Cuándo: el marco temporal definido, con inicio, duración y final.
  • Dónde: la ubicación, el lugar donde han ocurrido los hechos.
  • Por qué: las razones por las que se ha producido ese acontecimiento. A veces, también se refiere a los antecedentes.
  • Cómo: las circunstancias en las que han ocurrido los hechos.
  • Para qué: las razones por las que se han producido los hechos o a quién benefician/perjudican.

Pocas veces necesitarás escribir una noticia completa dentro de una novela. Normalmente te bastará con estos dos elementos para dar a conocer los principales elementos de un hecho.

Vamos a analizar una noticia que podría aparecer en cualquier libro de fantasía (y, si cambias los elementos, encajaría perfectamente como una crónica de sucesos):

Aparece el cadáver decapitado de un hada junto a la fuente de las maravillas

El cuerpo, con evidentes señales de tortura, fue encontrado en la mañana de ayer junto a uno de los caminos secundarios, semioculto entre los matorrales, por un trol que se dirigía a su trabajo en el puente cercano. A pesar de que la policía élfica ha peinado toda la zona, la cabeza continúa desaparecida. Las autoridades piden la colaboración ciudadana.

En el titular tenemos toda la información importante:

  • Qué: un cadáver.
  • Quién: de un hada.
  • Cuándo: normalmente se asume que ocurrió el día anterior. Si no, se explicita.
  • Dónde: junto a la fuente de las maravillas.
  • Por qué:
  • Cómo: decapitado.
  • Para qué:

Como vemos, no es necesario responder a todas las preguntas. Pero sí contestaremos a la mayoría en la entradilla e incluso aportaremos información adicional necesaria para el lector:

  • Qué: un cadáver.
  • Quién: de un hada.
  • Cuándo: en la mañana de ayer.
  • Dónde: en la mañana de ayer junto a uno de los caminos secundarios, semioculto entre los matorrales.
  • Por qué: descubierto por un troll que acudía al trabajo.
  • Cómo: decapitado.
  • Para qué:

Tenemos los elementos fundamentales y hemos conseguido enganchar al lector. Ya lo tenemos donde queremos, ya sabe lo que nos interesa.

¡Ojo! El orden en que coloquemos cada una de las respuestas es fundamental para dirigir su atención a una u otra cuestión. En el ejemplo, lo más importante es la aparición de un cadáver en un lugar y de un modo concreto. Pero ¿y si le damos la vuelta?

Un troll encuentra el cuerpo de un hada junto a su lugar de trabajo

Un troll que se dirigía al puente Tresojos encontró en la mañana de ayer el cuerpo de un hada en uno de los caminos secundarios. El cadáver mostraba signos de tortura y la cabeza había desaparecido, lo que se interpreta como una amenaza hacia la comunidad troll. La policía élfica ha pedido la colaboración de los habitantes de la zona.

Hemos cambiado el foco. Lo importante ya no es el cuerpo decapitado, sino quién lo encontró. Intuimos problemas de convivencia y falta de interés por cierto sector feérico de la población. Incluso podríamos situar el punto de atención en el lugar (Aparece un cadáver junto la fuente de las maravillas). No se suele utilizar el momento a no ser que sea especialmente significativo. Ten en cuenta que un periódico cuenta las noticias del día anterior. Si ambientas tu novela en un periodo temporal cercano a este, las noticias se publican casi mientras están sucediendo.


La pirámide invertida

Es la estructura opuesta a cualquier material de ficción. Grosso modo, en estos comenzamos aportando detalles, añadimos informaciones de interés secundario y concluimos con el clímax (planteamiento-nudo-desenlace). La pirámide invertida abre la noticia con el resultado final, aporta datos menores y concluye con detalles, lo que permite cortarla cuando no hay más espacio (hablamos de medios impresos, claro está. Los digitales han reformulado los formatos).

Pirámide invertida

Nació en la agencia Associated Press durante la guerra de Secesión (1861-65). Como había problemas con el telégrafo y las transmisiones se cortaban con frecuencia, los reporteros comenzaban haciendo un breve sumario de los acontecimientos (las 5 W). Así nació lo que se llamó formato de doble final, que años más tarde dio lugar a la pirámide invertida, norma de estilo de uso obligatorio para todos los trabajadores de la agencia.


Estructura de la noticia

De nuevo, no olvides que hablo de noticias escritas. Algunos elementos pueden estar presentes o no, pero estos son los más importantes.

Titular

El titular tiene que contener siempre el o los elementos más importantes de la información, debe entenderse por sí mismo, debe huir de equívocos, aportar datos exactos y no jugar al engaño con el lector (ay, esos clickbait).

Cuando reproduces una noticia en tu novela, debería bastar con el titular para que el lector conozca los datos que sí o sí quieres que reciba, es decir, explica el sujeto de la acción, la acción y sus circunstancias. Siempre se utiliza el presente para dar una sensación de mayor inmediatez.

Aunque no estés sujeto a una maqueta, procura contenerte. Se estima que la mejor extensión está entre diez y catorce palabras (los ultracortos, de una, dos o tres palabras, son específicos de piezas periodísticas concretas).

En ficción no suelen reproducirse el resto de partes que acompañan habitualmente a un titular, como son antetítulos o subtítulos. Estas frases aportan información adicional que permite contextualizar la noticia.

Entradilla o lead

¿Te acuerdas de las 5 W? Pues aquí es donde encajan perfectamente. Este párrafo debe contener todos los datos necesarios para comprender la información. Recuerda que no vamos a describir, sino a narrar, a contar sucesos que se producen, normalmente, una sola vez en el tiempo.

Cuerpo de la noticia

Es lo que va a vestir nuestra entradilla, lo que decora el titular, lo que nos permite abrir el foco para dar contexto y sentido a las primeras frases de la noticia. Es decir:

  • Completa la entradilla.
  • Aporta datos complementarios (antecedentes, consecuencias…).

En cada noticia debemos encontrar todos los datos necesarios para comprenderla sin tener que recurrir a otro texto. No des nada por sabido, pero no olvides la máxima de ser claro y conciso.

Para llevar de la mano al lector utilizaremos la estructura de pirámide invertida.

Recuerda que cada párrafo es una unidad que desarrolla una idea o una acción y que debes pensar en cada uno de ellos como el cierre de la noticia. Para ello tendrás que jerarquizar las ideas. Desarrollarás el tema principal en la entradilla y en los primeros párrafos. El resto será el relato de los hechos por orden de importancia.

Básicamente, se trata de escribir justo al revés de como lo haces para la ficción.


Y en medios digitales, ¿qué?

La aparición de los medios digitales ha supuesto un cambio casi radical en el ámbito de la comunicación. Digamos que la información se ha democratizado en varios aspectos: llega a un mayor número de personas y casi cualquiera puede convertirse en generador y transmisor de noticias.

Ahora bien, si hablamos de los aspectos formales, hay que tener en cuenta que, si bien en el periodismo escrito la maqueta es el marco inamovible en el que escribimos, en el digital este es la pantalla del dispositivo (ordenador, smartphone, tablet…). Por tanto, los textos deben ser más breves, lo que puede conseguirse suprimiendo algunas oraciones subordinadas y con una redacción más ágil.

Además, al lector de prensa digital no suele gustarle la utilización de la barra de desplazamiento para leer los textos y prefiere ir al contenido que desea mediante links. Lo normal es utilizar un texto central de unas 25 líneas en el que se incluyen todos los despieces (links) que sean necesarios.

Así, se emplean titulares informativos, párrafos iniciales escritos con las 5 W y sumarios que redirigen a los despieces. El objetivo es resumir la noticia en un solo golpe de vista. Quien quiera profundizar utilizará los links para ello.


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