Hay varios tipos de errores:

  • Ortotipográficos:
    Acabo de hablar con el Presidente (los cargos siempre van en minúscula).
  • Sintácticos:
    Anselmo, nunca había visto algo como eso (es la llamada coma criminal. Nunca se escribe entre sujeto y verbo o entre el verbo y el objeto).
  • Semánticos:
    Salieron aireados de esa situación (airosos, por favor).
  • Tipográficos: los llamados dedazos.
    Consultaré el candelario para ver qué fechas tengo libres.
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Antes de la invención de la imprenta, ya existían correctores que vigilaban el trabajo de los copistas. Cuando encontraban un error, marcaban una llamada en el texto para indicar dónde era necesaria una corrección. Además, escribían en el margen un signo que señalaba el cambio a realizar. Aunque estas marcas se siguen utilizando en textos impresos (están normalizadas por la UNE 54051: 2016), la mayoría de los profesionales trabajamos directamente sobre pantalla con el control de cambios.

Así que no te asustes. Ya ves que Titivillus lleva siglos haciendo de las suyas.

Si aún tienes dudas, mira aquí.